Fallece el obispo emérito de Matanzas, Manuel de Céspedes, descendiente de dos presidentes cubanos
Estuvo involucrado en muchas iniciativas de la Iglesia, como el Centro de Formación Cívica y Religiosa y la revista 'Vitral'
La Habana/El obispo emérito de Matanzas, monseñor Manuel Hilario de Céspedes y García-Menocal, falleció la noche de este miércoles a los 81 años. Manolo, como lo conocían dentro del ámbito de la Iglesia católica, llevaba los apellidos de dos presidentes de la Isla de estirpe mambisa: Carlos Manuel de Céspedes, primer presidente de la República en Armas, y Mario García Menocal, mandatario de 1913 a 1921.
Tras la llegada de Fidel Castro al poder, fueron pocas las familias cubanas de renombre que decidieron quedarse y atenerse al futuro de la Isla. Pese a que parte de su familia emigró a Italia, tanto el obispo como su hermano mayor, Carlos Manuel, que fuera vicario de la Arquidiócesis de La Habana, dedicaron toda su vida a Cuba.
Céspedes nació en la capital en 1944, estudió en un colegio Marista en La Víbora y en los años 60 se fue a vivir a Puerto Rico, donde se graduó en Ingeniería Eléctrica. En 1966 viajó a Venezuela y comenzó el seminario en Caracas, donde fue ordenado sacerdote en 1972. Doce años después, regresó a la Isla y fungió como párroco de Minas de Matahambre y de la Ermita de Nuestra Señora de La Caridad en Pinar del Río.
Siendo sacerdote, asistió como delegado al Encuentro Nacional Eclesial Cubano, la primera reunión de esa magnitud permitida a la Iglesia por el Partido Comunista en 1986 y en la que se valoró la situación de la comunidad católica en la Isla. El evento marcó un antes y un después en la historia del catolicismo cubano, que debido a la falta de religiosos parecía entonces a punto de desaparecer, y fortaleció el papel de los laicos.
Asistió como delegado al Encuentro Nacional Eclesial Cubano, la primera reunión de esa magnitud permitida a la Iglesia por el Partido Comunista en 1986
También fue asesor entre 1987 y 2005 de la Comisión Católica para la Cultura, creada para promover los valores cristianos a través del arte y la educación. Dentro del marco de esta iniciativa nacieron el Instituto Félix Varela, en 2013 y el Centro de Bioética Juan Pablo II, fundado en 1997 tras la visita de ese papa.
Céspedes estuvo involucrado en muchas otras iniciativas de la Iglesia, como el Centro de Formación Cívica y Religiosa y la revista Vitral. Fue miembro fundador de ambos y, en el caso de la publicación, fue además miembro del consejo de redacción hasta 2005.
Otro fundador y colaborador frecuente de Vitral es el académico Dagoberto Valdés, que lamentó en sus redes sociales el fallecimiento del obispo. “Me honra haber trabajado juntos desde 1984 hasta 2005. Como sacerdote asesor de obras apostólicas seglares fue ejemplar en la promoción del laicado, en el ejercicio respetuoso y activo de su desempeño como acompañante asesor, animándonos y permitiéndonos asumir las responsabilidades propias de nuestra vocación y misión laical” escribió.
Ese año, el papa Benedicto XVI lo nombró obispo de Matanzas, donde estuvo hasta 2022, cuando se jubiló
Ese año, el papa Benedicto XVI lo nombró obispo de Matanzas, donde estuvo hasta 2022, cuando se jubiló. Entonces asumió el episcopado el sacerdote camagüeyano Juan Gabriel Díaz Ruiz. Hasta ese momento, y desde 2017, había sido obispo de Ciego de Ávila.
Neutralizada como presencia crítica, la Iglesia católica y su Conferencia de Obispos llevan meses de silencio ante la situación de la Isla. Mensajes desabridos, regaños a sacerdotes y religiosas que se oponen al régimen, cero denuncias al vandalismo de templos y locales eclesiales han caracterizado a la institución. El nuevo mandato en la Conferencia Episcopal, encabezado por el villaclareño Arturo González –por quien Miguel Díaz-Canel ha afirmado sentir respeto– comenzó este año con la excarcelación de más de 500 presos gracias a una negociación con el Vaticano en la que los obispos cubanos, así como su cardenal, no admitieron haber participado.