Radio Martí llama a una parte de su personal a regresar a sus puestos de trabajo
Después de un período de incertidumbre, emitieron este miércoles varios de sus programas habituales
Madrid/Unos 50 empleados federales de Radio TV Martí y de la web de noticias regresaron a sus puestos de trabajo este miércoles 26 y parte de sus programas volvieron al aire. Por la mañana, dos fuentes internas consultadas por 14ymedio aseguraron que la medida no se extiende a la veintena de "contratistas" (colaboradores) de la empresa estatal. . Además, quienes han sido convocados para volver no saben si podrán desarrollar sus tareas habituales, aunque confían en poder lograrlo.
Los empleados recibieron este miércoles una notificación de Recursos Humanos para reincorporarse, diez días después de que recibieran una carta en la que se les comunicaba el inicio de una “licencia administrativa” para todos, sin suspensión de salarios. Un día después, el domingo 16 de marzo, también los colaboradores recibieron un correo donde se les comunicaba que debían cesar “inmediatamente” sus labores y que no se les permitiría acceder ni a las instalaciones ni a los sistemas operacionales de la agencia. Además, se indicaba que el despido sería oficial desde el 31 de marzo a las 11:59 pm.
La situación ha mantenido sin actividad de ningún tipo todos los canales del medio, perteneciente a la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales (Usagm), que incluye a Voz de América (VOA) y otros medios, también suspendidos de actividades por Washington. En el caso de los empleados de los Martí, habrá que esperar a conocer con más detalle las condiciones de su regreso y si con los medios humanos y materiales que el Gobierno disponga para ellos podrán desempeñar su labor.
En el caso de los empleados de los Martí, habrá que esperar a conocer con más detalle las condiciones de su regreso y si con los medios humanos y materiales que el Gobierno disponga para ellos podrán desempeñar su labor
"Regresamos este miércoles, pero no sabemos aún si podremos emitir hoy nuestros programas habituales", explicó a 14ymedio uno de los periodistas que se preparaba a regresar al trabajo. La Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), que controla el grupo Martí, tenía un presupuesto anual de 25 millones de dólares antes de que fuera intervenida por la Administración de Trump.
La suspensión de empleo y emisiones de Radio Televisión Martí forma parte de la política del actual presidente estadounidense, Donald Trump, que ordenó suspender, mediante una orden ejecutiva las operaciones de este y otros medios de comunicación con financiación federal alegando, entre otros motivos, que suponían un elevado gasto para el contribuyente sin aportarle ninguna contrapartida. El canal –primero solo como radio– inició sus transmisiones el 20 de mayo de 1985 bajo el paraguas de la OCB, creada en 1981 por el entonces presidente Ronald Reagan a instancias del líder anticastrista Jorge Mas Canosa.
El pasado 14 de marzo, Kari Lake, asesora principal de la Usagm, envió un comunicado que poco o nada invitaba al optimismo. En él, se acusaba a Radio Televisión Martí de ser “una enorme ruina” y “carga para el contribuyente”, además de poner en riesgo la seguridad nacional. Aunque no aportaba datos de la mayoría de graves acusaciones que lanzaba, la funcionaria acusaba al medio de albergar espías y terroristas, de propagar “noticias falsas” o de coordinarse con “grupos activistas externos y organizaciones de defensa de la izquierda radical” para impedir la intervención de Trump en la agencia y una “rendición de cuentas”. A esto añadió datos, estos sí públicos, de los gastos de Radio Televisión Martí, que consideró “excesivos”.
Desde entonces, los cubanos de dentro y fuera de la Isla han apoyado la continuidad de Radio Televisión Martí, considerada por muchos la banda sonora de la libertad en Cuba. Hasta que, a mediados de los 90, llegó Cubanet y en el siglo XXI florecieron los medios independientes, la emisora era la única voz que contrarrestaba la propaganda del régimen cubano y hacía llegar informaciones que de otra manera no se hubieran podido conocer en la Isla o solo desde la perspectiva del Partido Comunista, desde la crisis de los balseros a la causa contra el general Arnaldo Ochoa.
No obstante, tampoco han faltado quienes han considerado que, si bien el Gobierno de EE UU no podía dar al régimen la victoria de eliminar Radio Televisión Martí, sí era necesaria un revisión del canal, entre ellos algunos congresistas floridanos, como María Elvira Salazar. Esto probablemente supondrá que, si sigue adelante, deba mantenerse con una fuerte reducción de fondos y personal y con unos contenidos alineados a los intereses geopolíticos de la actual Administración de EE UU.
La reincorporación de los trabajadores asalariados de Radio Televisión Martí llega un día después de que un juez federal emitiera, este martes, una orden temporal para impedir la cancelación de los fondos de subvención que recibe Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL).
Un juez federal emitió, este martes, una orden temporal para impedir la cancelación de los fondos de subvención que recibe Radio Free Europe/Radio Liberty
El juez Royce C. Lamberth, de la corte del distrito de Columbia, admitió una solicitud presentada por la emisora contra Usagm, a la que el magistrado indica que “no puede, con una sola frase de razonamiento que prácticamente no ofrece explicación alguna, obligar a RFE/RL a cerrar, incluso si el presidente se lo ha ordenado”.
La demanda fue presentada el pasado 18 de marzo y argumentaba que negar los fondos asignados por el Congreso viola las leyes federales y la Constitución, que otorga exclusivamente al Congreso el control sobre el gasto federal.
La emisora informó, además, de que va a recibir 7,46 millones de dólares tras la liberación de una parte de un subsidio que había sido retenido. Aunque no fue especificado, se deduce que forma parte de las ayudas del Congreso bloqueadas y por las que demandó la Fundación Nacional para la Democracia (NED). Esos fondos afectaban a 80 programas en el mundo –18 en Latinoamérica– que reclamaban al menos el dinero que ya estaba comprometido.
A estas disputas hay que añadir la de la cancelación de las ayudas a cientos de programas para apoyar la democracia y pertenecientes a la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (Usaid). Gran parte de los medios independientes cubanos sufre el impacto de esa suspensión, aunque algunas partidas han sido desbloqueadas.