Por un salario mensual equivalente a 15 dólares, Díaz-Canel exige "calidad" a los maestros cubanos
La cobertura de puestos docentes se encontraba al 84,4% en 2024 lo que representa unas 26.871 plazas vacantes en todo el país
La Habana/Miguel Díaz-Canel quiere que los maestros cubanos vuelvan a las escuelas, que estén mejor formados, aprendan idiomas y den clases “de calidad”. El problema, el mismo por el que los docentes no cumplen ninguna de esas expectativas, es la falta de incentivos y un salario mensual inferior a 6.000 pesos, unos 15 dólares. No obstante, el presidente no ofreció facilidades para los profesores y, mucho menos, la esperanza de pagarles mejores salarios.
Durante una reunión de trabajo del Ministerio de Educación, celebrada este martes en La Habana, el mandatario alabó “la sabiduría de los maestros cubanos” y aseguró que las instituciones de Educación y el Gobierno trabajan para que “participen más en la toma de decisiones, que se sientan escuchados, reconocidos, tenidos en cuenta”.
Las alabanzas, no obstante, no pudieron disimular el crítico panorama de la educación en la Isla. Según los datos ofrecidos durante la reunión, al cierre de 2024 la cobertura de puestos docentes se encontraba al 84,4%. En términos porcentuales el número no parece grave, pero en cantidad de maestros, unas 26.871 plazas están vacantes en todo el país. En los institutos pedagógicos y preuniversitarios vocacionales de ciencias exactas la ocupación es incluso más baja, del 76% y 79%, respectivamente.
Las alabanzas, no obstante, no pudieron disimular el crítico panorama de la educación en la Isla
No obstante, las autoridades señalaron que la educación en estado realmente precario se evidencia en el preuniversitario, la secundaria básica y las escuelas de ciencias básicas, aunque no ofrecieron datos concretos. Y las provincias con peores índices son La Habana, Matanzas, Artemisa, Mayabeque, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Holguín.
La ministra de Educación, Naima Trujillo Barreto, defendió ciertos “avances discretos” en cuanto a la calidad de la enseñanza media y la formación del personal docente –unos 100.000 maestros pasaron cursos de superación y 5.000 se matricularon en cursos de inglés–. También dijo que se había reincorporado personal, aunque el método para lograrlo fue atraer a los maestros jubilados y no a los que dejaron las clases por un empleo en el sector privado.
Gracias a “las medidas implementadas durante 2024”, dijo haciendo referencia al aumento de salarios para ciertos profesionales (incluidos los docentes) del año pasado, también se logró mantener buena parte de los puestos que ya estaban cubiertos. Aunque reconoció que “continúa siendo una preocupación el completamiento de la fuerza laboral y su estabilidad”.
En cuanto a los planes para 2025, Trujillo aseguró que su cartera está enfocada en “perfeccionar” –otra palabra predilecta del Gobierno– el sistema educativo, dar “atención integral” a los profesores y garantizar “la calidad”. Las medidas concretas para lograrlo fueron pasadas por alto, aunque explicó que se analiza un aumento del presupuesto que depende de “las difíciles condiciones del país”.
En cualquier caso, la petición de Díaz-Canel de “mejorar la atención a los maestros, tanto desde el punto de vista material como espiritual” quedó en el usual voluntarismo.
Una intervención similar hizo también el primer ministro, Manuel Marrero: “No podemos permitir que ni un solo niño deje de estudiar por problemas económicos o lejanía de la escuela. Es una responsabilidad nuestra y las autoridades locales se tienen que ocupar”, recalcó, dejando la responsabilidad en mano de las direcciones provinciales de Educación.
“Confiamos en la creatividad y capacidad demostrada por los trabajadores del sistema de Educación para buscar nuevas soluciones, desde el compromiso y la entrega, para garantizar la formación de las nuevas generaciones, que demanda el desarrollo de nuestra sociedad”, remató.
Las medidas concretas para lograrlo fueron pasadas por alto, aunque explicó que se analiza un aumento del presupuesto
La identificación de estudiantes en situación de vulnerabilidad, la lucha contra las drogas en las escuelas, la atención a los niños sin amparo filial y el fomento del programa de casitas infantiles –“que han tenido un gran impacto para madres y padres trabajadores”– fueron otras de las propuestas que cayeron en saco roto.
En plena crisis económica, la Educación ha pasado a ser una cuestión secundaria para el Gobierno, que durante 2024 incluso rebajó en unos 400 millones de pesos la inversión que dedicó al sector respecto al año anterior. Sumado a la Salud, otro supuesto “pilar de justicia social” de la Revolución –como lo definió el propio Díaz-Canel en el encuentro– la inversión apenas alcanza el 3% del presupuesto estatal, frente al 37,4% que dedicó al sector turístico.
La falta de atención estatal se ha traducido en una precarización de la Educación, interrumpida además constantemente por apagones y mermada por falta de recursos y maestros.
En 2024, el Gobierno anunció un aumento salarial para los trabajadores de Educación y Salud Pública y mejoró, además, los incentivos por antigüedad y los títulos adquiridos. Los sueldos, que frente al costo real de la vida en la Isla no crecieron significativamente, no fueron suficientes para frenar la estampida de profesionales hacia el exilio o sectores mejor pagados, como el privado.